CONSEJOS PARA SUS ALFOMBRAS

ALFOMBRAS SUELTAS Y PERSAS LEGÍTIMAS

Es un error muy común pensar que la alfombra suelta, especialmente la alfombra persa, no se puede lavar. Por el contrario, haciéndoles este servicio se conservarán hermosas durante más tiempo, ya que el polvo en la trama actúa como abrasivo.

Para el aseo diario se deben seguir las mismas recomendaciones generales dadas para los alfombrados muro a muro, utilizando aspiradora o escoba, barriendo siembre a favor del pelo, nunca en sentido contrario.

En el caso de la alfombra suelta uno o dos lavados anuales bastarán para asegurar su buena conservación.

Evite sacudirlas tomándolas de las cabeceras ya que esto rompe los flecos, causa desgarro en las guardas (que son el marco de la alfombra) y provoca deformaciones en su estructura.

El sol demasiado intenso destiñe el colorido y quema la trama. Las roturas y peladuras pueden ser reparadas y conviene hacerlo antes que su extensión haga difícil y cara la restauración.

Gire las alfombras sometidas a mucho tránsito para que se desgasten en forma pareja.
Nunca guarde una alfombra sucia.

ALFOMBRAS MURO A MURO
El aseo periódico de sus alfombrados, con aspiradora, contribuirá a mantenerlos en buen estado y prolongará la vida útil de ellos al eliminar parte del polvo que, retenido en grandes cantidades entre el pelo de la alfombra, actúa en forma similar a miles de pequeños esmeriles que lentamente van cortando el pelo y deteriorando la trama hasta romperla.

Dependiendo del uso, calidad, periodicidad y modo de aseo de los alfombrados, será conveniente lavar entre una y cuatro veces al año, aunque aparentemente se encuentren limpios. Este tratamiento permitirá mantenerla flexibilidad del pelo gracias a la hidratación de las fibras, evitando que se quiebren cuando son pisadas al encontrase resecas. Un beneficio más: la higiene que implica la buena mantención y lavado de los alfombrados por la eliminación de larvas de parásitos y polillas alojadas entre el tejido.

Al lavar sus alfombrados muro a muro evite los sistemas que los empapan y saturan con detergentes que posteriormente se secan para transformarse en un polvo microscópico pero, que con el correr del tiempo, resulta dañino debido a la gran cantidad de partículas y residuos depositados en la alfombra. Esta es una limpieza aparente, ya que la suciedad es “empujada” desde la superficie hacia la trama de la alfombra, continuando ahí su acción destructora.

 

DÉCIMA AVENIDA 1314, SAN MIGUEL - FONO: 2777-1429 - HORARIO: LUNES A VIERNES DE 8:00 A 17:30 HRS.

 

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